La Gran Muralla

La Gran Muralla en Pekín, emblema de China

Publicado el 14 de octubre de 2014 por claudia



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China es un destino turístico fascinante, lleno de lugares por conocer y actividades para disfrutar. Su capital, Pekín, alberga algunos de los mejores tesoros de China, entre los que se destaca la Gran Muralla, la mayor construcción que el hombre ha creado y uno de los sitios más emblemáticos de China.

Es muy fácil llegar a la Gran Muralla desde Pekín y tienes muchas opciones para llegar, desde los autobuses turísticos para chinos, que puedes abordar en la entrada principal de Tiananmen y que tienen un costo muy asequible.

Aunque los 21.196 kilómetros de la muralla no están muy cerca de Pekín, puedes comenzar tu recorrido por Badaling, el tramo más cercano a la capital y el más fácil de acceder, lo cual trae sus problemas, porque también es el más visitado por los chinos, por lo que deberás armarte de paciencia para recorrerla.

Si bien la muralla es muy larga, gran parte de su extensión ha sido destruida y solo quedan los cimientos, por otra parte, es muy difícil apreciarla a lo lejos debido a la niebla, por lo que te conviene programar tu visita un día de sol.

Para llegar hasta Badaling puedes contratar también una excursión guiada en inglés. Si prefieres hacer tu visita con mayor tranquilidad, también puedes contratar excursiones hasta algunos tramos algo más alejados de Pekín, como Huang Shan, Jin Shan Ling o Si Ma Tai, que te costarán algo más, pero te garantizan mayor tranquilidad.

La muralla va desde la frontera con Corea (a orillas del río Yalu) hasta el desierto de Gobi, separando el norte de China de las hordas de tribus nómades de Mongolia y Manchuria.

Su construcción tomó más de dos mil años, comenzando en el siglo V antes de Cristo, para culminar en el siglo XVI de nuestra era. Las primeras murallas se construyeron de forma aislada en los principados feudales entre el siglo VII y el IV antes de Cristo, como forma de defensa contra el asedio huno y de los demás feudos. Cuando China se unificó bajo la dinastía Qin, las murallas fueron unificadas por el emperador Qin Shi Huang, convirtiéndolas en una Gran Muralla.

Sucesivas dinastías añadieron tramos y reconstruyeron las partes destruidas. La muralla incluye no solo los gruesos muros, sino también numerosos pasos, atalayas y torres. Los pasos se instalaban en los caminos más importantes y estaban protegidos por diversos muros, tras los cuales se apostaba el ejército imperial.

Uno de los pasos estratégicos es el de Juyongguan, en el sector Badaling, con una altura de aproximadamente 8 metros y una base de 6 metros, bordeado por almenas de 2 metros de alto con troneras para disparar proyectiles y flechas. Los distintos pasos de la muralla estaban comunicados a través de un sistema de atalayas y torres de señales, encargadas de dar la alerta a los otros sectores de la muralla.

La Gran Muralla ha sido restaurada en muchos de sus tramos para devolverle su antiguo esplendor. Durante la dinastía Ming estuvo custodiada por más de un millón de guerreros. Se estima que durante la construcción de la muralla murieron cerca de 10 millones de trabajadores, los cuales fueron enterrados en los alrededores.

Fotos de la Gran Muralla

Cómo llegar a la Gran Muralla

Temas: Asia, China, Pekín

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